Francisco Villa instauró dos años de paz y bonanza en Chihuahua

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Chihuahua, 1913-1915 — Durante el breve periodo en que la administración villista asumió el control del estado de Chihuahua, la región vivió una etapa excepcional de estabilidad y crecimiento económico. De acuerdo con el historiador Friedrich Katz, estos dos años fueron los únicos, entre 1910 y 1920, en los que la guerra no tocó de manera directa el territorio chihuahuense, pues las principales batallas se libraron fuera de sus fronteras.

Este clima de paz permitió que las políticas económicas impulsadas por Francisco Villa tuvieran efectos notables. Los subsidios aplicados a productos de primera necesidad redujeron significativamente sus precios, beneficiando a la población en general. El desempleo, que había afectado a amplios sectores de la sociedad, prácticamente desapareció.

El desarrollo económico se aceleró a tal grado que surgió una demanda sin precedentes de mano de obra, lo que atrajo a trabajadores de otras regiones. La actividad comercial floreció, se fortaleció la producción agrícola y se impulsaron proyectos de infraestructura que dinamizaron la economía local.

Este episodio histórico demuestra que, pese a su imagen como caudillo militar, Villa también desempeñó un papel determinante como administrador, generando condiciones de paz y prosperidad poco comunes en plena Revolución Mexicana.

Imagen: General Francisco Villa, retrato, 1914, Mediateca del INAH.

Fuente: Friedrich Katz, La guerra secreta en México, Ediciones Era, 2013, p. 172.

Por PanchoVillaMx