El primer reparto agrario de la Revolución
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El 4 de agosto de 1913, las tropas constitucionalistas al mando del general Lucio Blanco tomaron la ciudad de Matamoros. Apenas dos días después, el 6 de agosto, Blanco ordenó el reparto parcial de la hacienda La Sauteña y de la hacienda San Vicente del Chiquihuite, conocida como Los Borregos, ambas propiedad de Félix Díaz.
El 20 de agosto, el periódico El País publicó una nota en la que acusaba al general constitucionalista de traición, señalando —falsamente— que había vendido las tierras a intereses estadounidenses a cambio de dinero y contrabando de armas. El texto calificaba a Blanco de “cabecilla carrancista” y lo acusaba de beneficiar a ingenieros norteamericanos en el fraccionamiento de las haciendas.
Sin embargo, estas afirmaciones respondían a una campaña de desprestigio. En realidad, Lucio Blanco llevó a cabo el reparto de tierras para dar cumplimiento al anhelo de justicia social de los campesinos del lugar. El 30 de agosto de 1913 formalizó la entrega con la firma de las escrituras, convirtiéndose en el primer reparto agrario de la Revolución Mexicana.
Aunque la acción no fue bien recibida por el Primer Jefe, Venustiano Carranza, quien le ordenó abstenerse de continuar con estas medidas, el gesto de Blanco quedó marcado en la historia como antecedente directo del artículo 27 de la Constitución de 1917, donde se reconoció la reforma agraria.
Fuente: Diario de la Revolución, 2010, INEHRM
Fotografía: Lucio Blanco y sus tropas entran a Matamoros, 1913, Fototeca Nacional-INAH
Por PanchoVillaMx