Aprueba Senado dictamen para izar la bandera a media asta cada 20 de julio, en conmemoración de la muerte de Francisco Villa
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Con 73 votos a favor, ocho en contra y cuatro abstenciones, fue aprobado en lo general y lo particular el dictamen por el que se reforma la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, para que cada 20 de julio se ice la Bandera a media asta en conmemoración del aniversario de la muerte de Francisco Villa, ocurrida en 1923.
La presidenta de la Comisión de Gobernación, Lilia Margarita Valdez dijo que Doroteo Arango, “Francisco Villa”, fue uno de los líderes revolucionarios más icónicos de México, nacido en una familia campesina de Durango en 1878, en el municipio de San Juan del Río, en el rancho “La Coyotada”.
Mencionó que el también conocido como “Centauro del Norte” tuvo una infancia difícil, marcada por la pobreza y el trabajo duro en el campo, y desde una edad temprana se dio cuenta de las desigualdades, así como de la injusticia en su entorno, por lo que desarrolló una conciencia social y política que lo llevaría a convertirse en un líder revolucionario.
La Revolución Mexicana fue uno de los hitos históricos que más han generado influencia en la formación del desarrollo del México moderno, esa etapa es conocida también como la tercera transformación de México, después de la Guerra de Independencia y la de Reforma.
Es merecido que, al general Francisco Villa, al que siguieron los pobladores del norte del país, se le honre en la fecha en que lo asesinaron, izando la bandera a media asta, se lo merece, aseguró, aunque a muchos no les agrada la historia distorsionada que se ha encargado la burguesía de plasmar en los libros de que era un bandolero, “sí se robaba las vacas, pero para darle de comer a los pobres”, aclaró entre otras características.
En su intervención, la senadora Simey Olvera Bautista, de Morena, promovente de la iniciativa consideró que Villa era “como una fuerza de la naturaleza, vigoroso, implacable, duro, inconciliable en la traición”.
Aclaró que las revoluciones no se han hecho con flores o televisándolas. En ese entonces, expresó, “nuestra tierra había perdido su capa fundamental: la libertad humana” y para que volviera a florecer era indispensable regarla y en referencia a Balzac comentó que de todas las semillas que se depositan en la tierra, las que mejores frutos dan son las que representan la sangre humana. Ese era Villa, un huracán humano como lo refería también el diputado Vicente Lombardo Toledano.
Simey Olvera dijo que un 20 de julio murió el caudillo, pero nació la leyenda y en este día la memoria colectiva debe reconocer el simbolismo en resistencia y la lucha por la justicia social. No vamos a minimizar nunca los actos de respeto de quienes forjaron nuestro presente y que dejaron una tercera transformación para hoy tener la cuarta de un México mejor.
Por PanchoVillaMx