Por fiestas patrias, gobierno carrancista distribuye granos en la capital, pero oferta resulta insuficiente

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A pesar de los esfuerzos declarados por el gobierno constitucionalista para normalizar el abasto de alimentos y medicinas en la ex capital del país, las medidas implementadas por Carranza resultaron insuficientes y poco efectivas. Los ataques zapatistas y de otros grupos revolucionarios a las vías de comunicación fueron solo uno de los obstáculos; la administración carrancista, desorganizada y limitada en recursos, no logró garantizar la llegada constante de víveres a la población. Las pocas mercancías que alcanzaron las tiendas se agotaron casi de inmediato, dejando a gran parte de la ciudadanía sin satisfacer sus necesidades básicas.

Esta mañana, The Mexican Herald, editado en el Distrito Federal, informó que, con motivo de las fiestas patrias, se vendería maíz en las tiendas municipales, en un intento de paliar la hambruna:

“A pesar de que ayer fue día de fiesta nacional, todos los expendios municipales permanecieron abiertos por orden del señor Coronel Ignacio Enríquez, quien consideró que las clases necesitadas se beneficiarían significativamente de esta medida, como efectivamente ocurrió. Sin embargo, las cantidades distribuidas fueron mínimas: el maíz se vendió a razón de dos litros por persona al inicio, reduciéndose a uno posteriormente, y el arroz se expendía apenas por un peso. La escasez fue evidente y rápidamente se agotaron los productos.

En los expendios destinados a la población más necesitada, cada persona con tarjeta de obsequio recibió mercancía por valor de $1.50, mayormente maíz. Aun así, las familias de varias demarcaciones se quejaron de que sus tarjetas habían sido anuladas y que no podían adquirir comestibles a los precios de los demás vecinos, sin que el gobierno ofreciera soluciones claras.”

Algunos ciudadanos denunciaron que comerciantes enviaban a sus empleados a acaparar la mercancía para revenderla a precios elevados, mientras la mayoría de la población continuaba sin alimento suficiente. La medida carrancista, más simbólica que efectiva, evidenció la incapacidad del gobierno para atender las necesidades de la gente durante un momento crítico.

Gente humilde fuera de un almacén de semillas. 1915. © (41454), México, Secretaría de Cultura – INAH – Sinafo – FN.