Pancho Villa desafía a Estados Unidos y provoca la retirada de tropas extranjeras
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Ciudad de México, septiembre de 1916. El eco del ataque de Francisco Villa a la población fronteriza de Columbus sigue retumbando en la política internacional.
La ofensiva del líder revolucionario no solo exhibió la fragilidad de la frontera norteamericana, sino que también obligó a Estados Unidos a intervenir militarmente en territorio mexicano, desatando un conflicto que hoy se busca resolver en las conferencias de New London.
Diez mil soldados al mando del general John J. Pershing cruzaron la frontera en marzo pasado con el objetivo de capturar al “Centauro del Norte”. Sin embargo, la resistencia mexicana, los combates en Parral y Carrizal, y la habilidad de Villa para moverse entre las sierras chihuahuenses convirtieron la expedición en un fracaso militar y político para Washington.
Ahora, delegados de ambos países —Luis Cabrera, Ignacio Bonillas y Alberto J. Pani por México, y Franklin K. Lane, George Gray y John R. Mott por Estados Unidos— negocian la salida de las tropas extranjeras. Carranza, presionado por la opinión pública y por el propio orgullo nacional, exige la desocupación inmediata del territorio, mientras que Estados Unidos busca justificar una expedición que no cumplió su objetivo principal: someter a Villa.
Aunque Washington reclama el castigo del caudillo, la realidad es que Pancho Villa logró lo impensable: enfrentar al ejército más poderoso del continente, resistir su persecución y mantener viva la causa revolucionaria.

Fuente: Pablo Serrano, Cronología de la Revolución (1906-1917), INEHRM, 2001.
Por PanchoVillaMx