La Serpiente Emplumada
Chichén Itzá, Yucatán.– Como ocurre en cada equinoccio, el fenómeno de luz y sombra en la pirámide de El Castillo de Chichén Itzá volvió a cautivar a visitantes nacionales y extranjeros.
Poco antes de la puesta del sol, la inclinación de la luz solar proyectó sobre la alfarda poniente de la escalinata norte una serie de siete triángulos invertidos que, al alinearse, forman la figura de una serpiente descendente. Este efecto visual parece unirse con la cabeza de piedra ubicada en la base del templo, representando a Kukulkán, una de las principales deidades de la cultura maya.
El fenómeno, que ocurre durante los equinoccios de primavera y otoño, es considerado una muestra del avanzado conocimiento astronómico y arquitectónico de la civilización maya, que logró alinear sus construcciones con eventos solares de gran precisión.
Decenas de visitantes se congregaron desde tempranas horas para presenciar este espectáculo, considerado uno de los más emblemáticos del patrimonio cultural de México. Autoridades locales recordaron la importancia de respetar las medidas de conservación del sitio arqueológico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Este fenómeno continúa siendo un símbolo de identidad cultural y un atractivo turístico de relevancia internacional, que cada año reúne a miles de personas interesadas en la historia y la cosmovisión del mundo maya.
Por PanchoVillaMx