El primer daguerrotipo de una amputación en combate: una escena inédita de la Batalla de Cerro Gordo
Veracruz, 1847.— En medio del caos, la pólvora y el dolor de la guerra, una imagen quedó grabada para la historia universal: el primer daguerrotipo conocido de una amputación realizada durante un combate. La fotografía data del 18 de abril de 1847, en los últimos momentos de la Batalla de Cerro Gordo, enfrentamiento clave entre el ejército mexicano, comandado por Antonio López de Santa Anna, y las fuerzas de Estados Unidos bajo el mando del general Winfield Scott.

La escena fue capturada en una pequeña “casita” ubicada en la retaguardia del ejército mexicano, que funcionaba como hospital de sangre improvisado mientras el enfrentamiento continuaba a escasos metros. Allí se realizó la amputación del sargento mexicano de artillería Antonio Bustos, quien perdió el pie izquierdo tras ser alcanzado por una bala de artillería.
En el segundo registro visual aparece el propio Bustos, herido de gravedad. Una bala “de a cuatro” —según los testimonios de la época— le arrancó el pie, haciendo inevitable la amputación para salvarle la vida. El procedimiento se llevó a cabo mientras el ejército mexicano intentaba frenar el avance de las tropas estadounidenses.

La tercera imagen muestra al médico cirujano de origen belga Pedro Vander Linder, naturalizado mexicano, quien sostiene la pierna amputada del sargento. De acuerdo con los registros históricos, Vander Linder utilizó cloroformo para sedar al paciente, un método relativamente innovador para la época y poco común en escenarios de guerra.
Una carta escrita por el propio doctor Vander Linder y dirigida al coronel Luis Carrión, encargado de la inspección del Cuerpo Médico Militar, aporta detalles estremecedores sobre el momento captado por la cámara:
“Dispuse todo lo conveniente para la amputación en el corredor de la casa… Empecé a cortar las carnes del paciente cuando una lluvia de balas viniendo de los bosques atrás de la casita, pasando sus débiles paredes, hizo retirar toda nuestra caballería…”
El testimonio revela que la cirugía se realizó bajo fuego enemigo, con balas atravesando las paredes del improvisado hospital, obligando a la retirada de las fuerzas mexicanas.

El desenlace fue igualmente dramático: el doctor Vander Linder, sus ayudantes y el propio sargento Bustos fueron capturados por el ejército estadounidense. En las horas posteriores, el médico mexicano-belga continuó ejerciendo su labor, atendiendo y curando a soldados del ejército invasor.
Este daguerrotipo no solo documenta un episodio médico extremo, sino que se ha convertido en un testimonio visual sin precedentes de la crudeza de la guerra, la evolución de la medicina militar y el costo humano del conflicto entre México y Estados Unidos. Una imagen que, casi dos siglos después, sigue interpelando a la historia.
Por PanchoVillaMx