El juramento de Victoriano Huerta
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Por Jorge Cabrera Vargas
El 9 de febrero de 1913, a las 4:30 a.m., 300 cadetes de la Escuela Militar de Aspirantes de Tlalpan tomaron Palacio Nacional. EL regimiento de Tacubaya, al mando del general Gregorio Ruiz, se dirigió a liberar a Bernardo Reyes y a Félix Díaz.
El general Lauro Villar, comandante de la plaza, rápidamente, recupero Palacio Nacional enfrentando a las fuerzas de Bernardo Reyes.
Durante el enfrentamiento, Villar fue herido, Bernardo Reyes acabó sus días.
El presidente de la República, Francisco Madero, recibió el aviso por teléfono mientras se encontraba en el Castillo de Chapultepec, dirigiéndose de inmediato a Palacio Nacional escoltado por los cadetes del Heróico Colegio Militar, en un evento conocido como «La marcha de la lealtad.».
Un grupo de felicistas disparo cerca de donde marchaba Madero y su grupo, un oficial cayó junto a él, de improviso apareció Victoriano Huerta, general retirado en ese momento del servicio activo por una enfermedad en los ojos. Huerta le juro a Madero lealtad y su disposición a derramar hasta la última gota de su sangre para defender la legalidad.
Madero se refugio momentáneamente en el edificio de la fotográfica Daguerre, ubicado en la avenida Juárez, donde Huerta recibió el nombramiento de comandante militar en sustitución de Lauro Villar. En este mismo lugar Gustavo Madero alcanza a su hermano poniéndolo al tanto de la situación, poco después se dirigieron a Palacio Nacional para preparar el contraataque.
Madero fue vitoreado por la multitud, saliendo al balcón de la fotográfica Daguerre para saludar a la gente en compañía de Victoriano Huerta, su secretario Elías de los Ríos y Manuel Bonillas.
Por PanchoVillaMx