El júbilo por Madero, preludio de una revolución sangrienta

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Ciudad de México, 25 de abril de 1911. — El entusiasmo popular por la caída del general Porfirio Díaz y el triunfo de Francisco I. Madero marcó un momento decisivo en la historia nacional. Aquella jornada estuvo llena de vítores y celebraciones, pero también fue el inicio de un proceso que costaría al país más de un millón de vidas.

En la imagen de la época se observa cómo, entre gritos de apoyo a Madero y de repudio hacia Díaz, la multitud tomó las calles de la capital para celebrar lo que se creía el inicio de una nueva era de libertades y democracia.

Lo que entonces parecía una victoria definitiva contra el régimen porfirista, pronto se convertiría en el preámbulo de la Revolución Mexicana, una de las gestas más cruentas y complejas de la historia contemporánea de México.

A pesar de su supuesta preparación militar, el Ejército Federal fue incapaz de detener la sublevación revolucionaria. En la gráfica, el coronel Román León realiza una práctica de tiro en la Ciudad de México, 1924.

Por PanchoVillaMx