El caldo tlalpeño: tradición y sabor capitalino
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El caldo tlalpeño, uno de los platillos más emblemáticos de la Ciudad de México, debe su nombre al antiguo pueblo de San Agustín de las Cuevas —hoy Tlalpan—, cuyos habitantes eran conocidos como tlalpeños. Según el cronista Manuel Iván Valdespino, la leyenda asegura que este caldo surgió en el siglo XIX para aliviar la resaca del general Antonio López de Santa Anna en su casa de descanso al sur de la ciudad.

Más allá de la anécdota, su popularidad está bien documentada. Durante las primeras décadas del siglo XX, fondas y vendedoras en los alrededores de la estación de tranvías de Tlalpan ofrecían este caldo de manera cotidiana, consolidándolo como un clásico de la gastronomía capitalina.

Una fotografía de 1922 muestra a una mujer sirviendo el caldo frente a la terminal, evidenciando cómo la tradición culinaria se integró a la vida urbana.
El caldo tlalpeño, preparado con chipotle, garbanzos, verduras, aguacate y queso, pasó de ser un remedio para viajeros a un verdadero emblema del sabor chilango que perdura hasta hoy.

Por PanchoVillaMx