Omiten la violencia sistemática del porfiriato en sus críticas a la Revolución Mexicana
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Los anti mexicanos, Enrique Krauze, Juan Miguel Zunzunegui, y Sergio Sarmiento, en su más reciente columna de el Diario conservador El Reforma y demas, reducen la conmemoración de la Revolución Mexicana como ‘culto a la violencia’ pero nunca hablan de la violencia sistemica que ejercio el porfiriato por más de 3 décadas y la entrega del país y sus recursos a los extranjeros.
Este sector de analistas y comentaristas han sido identificados por sus posiciones conservadoras, como Francisco Martín Moreno, Guillermo Sheridan, Pablo Majluf, y suelen caracterizar a la Revolución Mexicana exclusivamente por este tema. En sus discursos y publicaciones, estos autores subrayan los costos humanos y la inestabilidad del periodo revolucionario, pero omiten contextualizar las condiciones que lo originaron.

Esta narrativa ignora la violencia estructural que imperó durante el porfiriato, régimen que se extendió por más de treinta años bajo el mando de Porfirio Díaz.
Documentos de la época como ‘Mexico Barbaro’ del autor norteamericano de John Kenneth Turner y estudios académicos coinciden en que el gobierno porfirista imposibilitaba la participación política mediante la represión, la censura y la persecución de opositores, además de mantener sistemas laborales coercitivos en haciendas, fábricas y regiones indígenas.

Por lo que hace a su saldo de sangre, Porfirio Díaz no fue, ni remotamente, el mayor asesino de nuestra historia. Los crímenes que refieren J. K. Turner y otros críticos […] son ciertos y deplorables, pero la medalla de oro en esa práctica no la tiene Porfirio Díaz sino el otro Díaz de nuestra historia reciente (Ordaz), varios caudillos de la Revolución y los presidentes sonorenses. Enrique Krauze.
El discurso que minimiza estos hechos tampoco aborda la entrega de recursos naturales y sectores estratégicos a compañías extranjeras durante ese periodo, lo que profundizó la desigualdad social y el descontento popular que desembocó en el levantamiento revolucionario de 1910.
El comunicólogo Juan Miguel Zunzunegui reduce la Revolución Mexicana a un mito, afirmando que “en realidad en nuestro país no se tuvo una revolución social”, y reflexiona sobre esa cuestión en su libro “La historia de una matanza por el poder”.

El Porfiriato. Una Dictadura represiva
Además de la matanza de los indios yaquis hubo muchas otras represiones en contra de campesinos, obreros e insurrectos durante el régimen dictatorial de Díaz como la matanza en Tomochi, Chihuahua. donde fueron asesinados Mujeres, niños y ancianos, en Rio Blanco, Veracruz que se inicia con una huelga en la fábrica de tejidos donde fueron asesinados decenas de obreros, Las Huelgas de Cananea Sonora, y un largo etc.
La violencia que se generó durante la revolución mexicana fue consecuencia del régimen de Porfirio Díaz. El régimen es el origen y la revolución la consecuencia.
Mientras continúa el debate sobre la interpretación del proceso revolucionario, académicos insisten en que un análisis histórico equilibrado debe examinar tanto la violencia derivada del conflicto armado como la violencia institucionalizada que lo precedió y lo hizo inevitable.
Un empresario norteamericano era dueño dem 80% de territorio nacional.
William Randolph Hearst, el empresario extranjero que fue dueño del 80% de territorio nacional gracias a Porfirio Díaz.
Era dueño de mas de 700 Haciendas de las 876 que hubieron durante la dictadura de Porfirio Díaz además de minas, puertos y el ferrocarril.
Las demás pertenecían a los Rokeller y otras a una minoría.
Casi 2’000,000 de hectáreas más entre 1874 y 1907, la familia Zuloaga obtuvo más de 600,000 en Bustillos y en Satevó, y la familia Luján consolidó la propiedad de la Hacienda de Santa Gertrudis, ubicada en Saucillo, con casi 200,000 hectáreas
Por Niko y PanchoVillaMx