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Por Jorge Cabrera Vargas


En marzo de 1923, el general Joaquín Amaro fue nombrado jefe de Operaciones en Nuevo León. Para cumplir de buena manera sus comisiones pidió a los batallones mejor preparados, entre ellos al 13o batallón zapoteco de infantería, comandado por el general Heliodoro Charis Castro.


Además, solicitó permiso a la Secretaría de Guerra reclutar hombres para suplir las bajas del 13o batallón, el único batallón de infantería de su jefatura.


Amaro sugirió que los reclutas fueran juchitecos. La Secretaría de Guerra quería un criollo que hablara español por cada cuatro zapotecos. Al general Amaro no le interesaba cual idioma se hablara, únicamente tenían que ser juchitecos por ser aguerridos y my valientes.


Charis partió a Juchitán para reclutar él mismo a sus hombres.


Juan Martínez, miembro del 13o batallón, desmintió a Joaquín Amaro en relación a la apreciación que este tenía con respecto al idioma zapoteco:

«A Joaquín Amaro no le gusta que los hombres de Charis hablen Zapoteco».

Charis le replicó:

«Esos hombres nacieron mamando Zapoteco, la lengua lo es todo para ellos, es lo único que tienen, no les puedo prohibir que la hablen.»

Más adelante, en enero de 1924, el 13o batallón demostró su valentía en la Toma de Ocotlán, Jalisco.

Por PanchoVillaMx