La batalla de Rellano y el triunfo de Pascual Orozco

La rebelión encabezada por el que fuera el general revolucionario más importante de la etapa maderista había logrado de manera eficaz hacerse con el control del estado de Chihuahua, hasta lograr expulsar al gobernador, derrotar en Santa Rosalía a una fuerza de federales bien atrincherados obre de José Inés Salazar y el 20 de mes de marzo on el último baluarte de Hidalgo del Parral.

El general de brigada José González Salas primo del presidente Madero era también ministro de Guerra y Marina, renuncio a su puesto en el gabinete presidencial el 4 de marzo al enterarse del levantamiento armado en el estado grande por parte de los colorados y pidió autorización al nuevo ministro el general Ángel García Peña para ponerse al frente de las tropas federales y el 18 del mismo mes salió de la ciudad de México con rumbo Torreón con 2 000 elementos, el presidente Madero lo fue a despedir a la estación del ferrocarril, deseando suerte a las tropas y acallando las voces que decían que pediría licencia al congreso para salir el en persona a dirigir la campaña contra Orozco.

General Pascual Orozco

En la perla de la Laguna el general González reconcentro las fuerzas disponibles en Chihuahua y Coahuila para aplastar el levantamiento, organizo a las tropas en tres columnas, la primera al mando de Fernando Trucy Aubert, la segunda bajo Joaquín Téllez y la última con el mismo al frente y con Aureliano Blanquet y se internó en el estado fronterizo.

Orozco por su parte congrego bajo su mando a lo mejor que tenía en número de 2 000 aproximadamente y los puso al mando de los generales Emilio P. Campa y de David de la Fuente.

Los primeros encuentros entre ambas columnas se dieron en pequeñas escaramuzas de baja intensidad, pero la gran hecatombe se dio el 23 de marzo de 1912 en Rellano, la artillería federal empujo a los colorados sobre las montañas al norte de la posición, González aprovechando la ventaja ordeno que su tren de provisiones cargado de un buen número de tropas avanzaran sobre la vía para lanzar un segundo ataque, aprovechando la situación el general Campa dispuso en ardid estratégico, que una locomotora que estaba en poder de los rebeldes fuera cargada con dinamita, la “Llamada la maquina Loca” fue empujada vía abajo que impacto de lleno a las locomotoras de las fuerzas federales, aunque el número de bajas fue considerablemente menor de lo que se presume pues solo 22 soldados federales murieron en el impacto, 70 heridos y muchas provisiones perdidas.

Batalla de Rellano

Orozco ordeno a De La Fuente que disparara la artillería sobre las tropas federales confundidas, algunas líneas de federales comenzaron a perder la cohesión y la deserción se hizo presente entre los soldados, Blanquet le ordeno a los soldados que aún eran leales que dispararan contra los que escapaban, para empeorar las cosas el general en jefe perdió contacto con su columna de poyo al mando de Aubert, por tal razón no quiso esperar los refuerzos y a las pocas horas ordeno la marcha en retirada a Torreón.


Avergonzado por la novatada en la que había caído y por la derrota que le había propinado Orozco sin necesidad de presentar una gran batalla, el general José González Salas se suicidó el 25 de marzo en el vagón del tren, cerca de Corralitos, Chihuahua.

Con su muerte la División del Norte federal cayo en el desánimo y la desorganización, replegándose en el acto hasta Torreón y abandonado el escenario a los colorados de Orozco. En un inicio el gobierno intento ocultar el resultado de la batalla, pero cuando salió a la luz la prensa se encargó de sembrar la desinformación en la ciudad de México, que se sintió presa de los Orozquistas.

Muy pocos lo combatirían en el estado, entre ellos se encontrará Pancho Villa que lo derrotara en Parral en abril, junto a Maclovio Herrera, Tomas Urbina y Martiniano Servín. Madero alarmado por la situación llamo a una reunión de la cual salió electo Victoriano Huerta, quien solo puso como condición la libertad de organizar las fuerzas que estuvieron bajo su mando.

Martiniano Servin

Fue hasta abril de ese año cuando las fuerzas del gobierno nuevamente volverían a tener organización y derrotarían el levantamiento Orozquistas. En una audiencia especial en la ciudad de México varias semanas después de la batalla, el general Aureliano Blanquet testificó: “Que había de ser… atacamos a la alemana y nos pegaron a la mexicana”.

General Aureliano Blanquet

Via Sedecias

Por PanchoVillaMx