El Movimiento de Liberación Nacional, un frente amplio de las izquierdas mexicanas

Screenshot

Screenshot

El 5 de agosto de 1961 se funda el Movimiento de Liberación Nacional, un frente amplio de las izquierdas mexicanas

El 5 de agosto de 1961 marcó un parteaguas en la historia política del país con la fundación del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), una organización de carácter plural que buscaba articular a las distintas corrientes de izquierda bajo un mismo frente. El contexto internacional, marcado por el triunfo de la Revolución cubana, impulsó una ola de renovación ideológica que resonó profundamente en sectores progresistas de México.

El MLN fue concebido como un espacio sin fines electorales, pero con una clara vocación política y social. Entre sus filas se encontraban militantes de partidos con reconocimiento legal como el PRI y el Partido Popular Socialista, así como integrantes de organizaciones sin registro oficial como el Partido Comunista Mexicano (PCM) y el Partido Obrero Campesino Mexicano (POCM). También participaron organizaciones campesinas como la CNC y la UGOCM, además de ciudadanos independientes comprometidos con la transformación del país.

En sus memorias, el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, quien fue testigo del surgimiento del MLN, escribió:

“Se trataba de un movimiento plural, sin pretensiones electorales, que incluía a miembros de distintos partidos políticos, unos con posibilidades legales de participar en los procesos electorales […] y a ciudadanos sin partido.”

La figura del general Lázaro Cárdenas del Río, expresidente de México y símbolo del nacionalismo revolucionario, fue central en la convocatoria y articulación del movimiento. Su presencia en el acto fundacional —donde saludó al político Ignacio García Téllez, mientras al fondo se distinguía al ingeniero Heberto Castillo— evidenciaba la profundidad histórica y simbólica del proyecto.

El MLN representó uno de los primeros esfuerzos serios por construir una izquierda unificada en México, una alternativa que trascendiera la lucha partidista y apostara por una transformación estructural del país. Aunque sus efectos fueron limitados por el contexto autoritario del régimen priista, su legado continúa siendo una referencia para los movimientos sociales contemporáneos.

Por PanchoVillaMx