¿Fueron los aztecas los antiguos atlantes o “Attlant”?
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Cuando los conquistadores españoles y frailes preguntaron a los pueblos originarios sobre su procedencia, los aztecas respondieron en náhuatl que provenían de un lugar llamado Attlant, palabra compuesta por “atl” (agua) y “tlālli” (tierra). En conjunto, este término hacía referencia a una “tierra rodeada de agua”, es decir, una isla.
Los españoles, al escuchar esta pronunciación, la interpretaron como Aztlán, introduciendo la letra “z” por error y alterando su significado original. Así, el nombre del legendario lugar de origen se transformó, y a sus habitantes comenzaron a llamarlos aztecas en lugar de Attlecas.
Según sus relatos, los aztecas provenían de Attlan, una tierra mítica también mencionada por otras culturas: los griegos la conocían como Atlántida, los mayas como Huatlán (en la actual Guatemala), y en Mesoamérica también existen nombres como Zacatlán (Puebla) y Cuscatlán (El Salvador), mientras que los egipcios hablaban de Atum. Incluso el océano Atlántico podría guardar relación con este enigmático origen.
En México, uno de los vestigios más icónicos de esta herencia ancestral son las esculturas de los Atlantes en Tula, Hidalgo —representaciones de sabios y guerreros ancestrales que habrían sido los “maestros” de la civilización.
La gran Tenochtitlán, capital del imperio mexica, fue construida en una isla en el lago de Texcoco, quizás como homenaje a ese lugar mítico del que decían provenir: la tierra de los Attlantes.

Por PanchoVillaMx