La llegada de los menonitas que transformó Chihuahua
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Un 8 de marzo de 1922, representantes de la comunidad menonita, un grupo protestante de origen europeo conocido por su vida austera y tradición agrícola, adquirieron cien mil hectáreas de pastizal en el noroeste de Chihuahua. Esta comunidad, que había migrado sucesivamente de Países Bajos a Prusia, luego a Rusia, Canadá y finalmente a México, buscaba un lugar donde preservar su fe, su lengua —el plautdietsch— y su organización comunitaria.

Tras la firma del acuerdo con el gobierno del general Álvaro Obregón, los primeros trenes comenzaron a llegar a la entonces desolada estación de San Antonio de los Arenales, un paraje con apenas unos álamos y un tanque para abastecer locomotoras. De esos vagones descendieron alrededor de cinco mil colonos, de complexión alta, piel clara, cabello rubio y vestimenta sobria, característicos de su tradición religiosa.
La llegada de los menonitas transformó rápidamente la región. Los terrenos alrededor de la Laguna de Bustillos se convirtieron en fértiles campos de cultivo gracias a técnicas agrícolas avanzadas para la época. Surgieron aldeas de trazo rectilíneo, llamadas “campos”, con casas amplias de dos pisos y techos a dos o cuatro aguas, rodeadas de huertos y jardines que reflejaban su herencia centroeuropea.

La antigua estación y poblado cambiaron de nombre, pasando a Cuauhtémoc, un reconocimiento a la identidad mexicana en una zona donde predominaban los recién llegados colonos europeos. Con el tiempo, la ciudad se consolidó como el centro comercial, ferroviario y social de la comunidad menonita en México, articulando la vida económica de decenas de campos distribuidos en la región.

Hoy, más de un siglo después, la comunidad menonita en Chihuahua supera los 20 mil habitantes, mantiene vivas sus tradiciones, su lengua y su sistema escolar propio, y continúa siendo un pilar de la economía agrícola y agroindustrial del estado. La región, conocida como la Tierra de las Tres Culturas —mestiza, rarámuri y menonita—, constituye un mosaico social único en el país.
Por PanchoVillaMx